La seguridad de los alimentos empieza por las compras

shoppingPara prevenir las enfermedades transmitidas por los alimentos, elija carne sana y transpórtela de manera segura.

Como regla general, compre la carne al final. Mantenga los alimentos congelados y los refrigerados juntos en el carro de compras. La carne puede conseguirse fresca (fría, pero no congelada) o congelada.

¿Qué hay que tener en cuenta para elegir carne fresca?

En general, la carne y las aves frescas están libres de moho, pero es posible que ese no sea el caso de las carnes curadas y del pavo ahumado.

El envase debe estar sellado. No compre alimentos cuyo envase esté abierto, roto o aplastado en los bordes.

Mire la “fecha de venta” en el envase. En general, la carne se pone a la venta varios días antes de que se cumpla esa fecha. Si compra esa carne, congélela o utilícela antes de la fecha de venta. La fecha de venta figura en las etiquetas de la carne y sus derivados, aunque esto no es obligatorio.

La fecha de venta y la condición del envasado indican de manera más exacta que el color la frescura de la carne. La carne fresca es roja si está envuelta en film adherente. Es violeta oscuro si está envasada al vacío. El pigmento que le da el color a la carne puede tornarse marrón cuando hay presencia de aire. Esto se ve en el centro de un paquete de carne molida que es de color rojo por fuera. Cuando el pigmento comienza a degradarse, la carne fresca se torna marrón y esto indica que ha estado almacenada durante bastante tiempo. En este caso la carne puede ser todavía segura, pero hay que tener en cuenta que es vieja y que está a punto de echarse a perder.

Coloque la carne en las bolsas plásticas provistas en el sector de venta. Los envases no deben perder. La carne y las aves frescas deben colocarse en el carro de compras separadas de otros alimentos para evitar que los jugos goteen sobre los alimentos que se comen crudos como la lechuga y las frutas frescas.

¿Qué hay que tener en cuenta para elegir carnes congeladas?

Compre las carnes que estén congeladas por completo. El envase no debe contener líquidos congelados ni cristales de hielo porque esto indica que la temperatura del producto ha estado por encima del punto de congelamiento en algún momento.